Historias de jóvenes con espaldas anchas

sábado, 9 de julio de 2011

Pellegrini: se define el rector

Alfredo Merlo

Perla Faraoni, Alejandro Barrios y Leandro Rodríguez fueron votados en la sesión del Consejo de Escuela Resolutivo y sus nombres serán elevados al Consejo Superior de la UBA para que designe al nuevo rector. Un sector docente cuestiona la votación

El interinato de Claudia Plonczyk como rectora de la Escuela  Superior de  Comercio Carlos Pellegrini está llegando a su fin. Ese aire de indecisión que se levantó en el colegio tras la renuncia de Jorge Fornasari en el mes de mayo, comienza ahora a disiparse lentamente. Es que ayer, tras una sesión con voto, se definieron tres nombres que serán enviados al Consejo Superior de la UBA, cuyos miembros definirán la nueva autoridad de la institución.

La profesora de Lengua y Literatura Perla Faraoni, y los profesores de Economía Alejandro Barrios y Leandro Rodríguez  obtuvieron tres votos y uno de sus nombres será designado como nuevo rector. Marcelo Roitbarg, profesor de Derecho, también alcanzó la misma cantidad de nominaciones pero fue excluido de la lista, lo que provocó el enojo de uno de los gremios que nuclea a los docentes de ese colegio, Asociación Gremial de Docentes (AGD), que denunció irregularidades en la proscripción de este candidato. Plonczyk, quien presidió el Consejo de Escuela Resolutivo, explicó que la exclusión de Roitbarg se debe a que este profesor ocupa un cargo en el Consejo Superior de la UBA, encargado de definir  al nuevo rector. “Este sistema es totalmente antidemocrático. Plonczyk decide presidir la sesión, y por último, cuando se da el empate de cuatro candidatos, decide impugnar el voto de un consejero”, se quejó el docente de AGD Julio Bulacio

Leandro Rodríguez fue la sorpresa de la votación. Habilitado por un sector de la mayoría docente, Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), terminó ocupando el lugar de la propia rectora interina, Claudia Plonczyk, y del profesor Juan José Esturo, dos de los candidatos oficiales de la UTE. Mientras que la mayoría estudiantil votó por Perla Faraoni, el resto de los alumnos lo hicieron por Barrios, quien también recibió votos de la UTE. Los representantes de AGD elevarán este lunes una nota a la UBA para que se retrotraiga la exclusión de Roitbarg y este candidato pueda también ser tenido en cuenta: denunciaran “irregularidades” en la votación.

“Tanto Rodríguez como Barrios manifestaron que abrirían un gobierno de coalición, llamando a los gremios y a los estudiantes de todos los sectores. La idea es pacificar, lograr diálogo y consenso”, manifestó Marcelo Creta, delegado de la UTE. Y luego agregó: “Esto muestra que la mayoría docente es muy heterogénea. Los consejeros dijeron que fue un voto en pos de la unificación del colegio, buscando una salida más moderada, con dos candidatos que mostraban apertura, cosa que otros no”.

jueves, 23 de junio de 2011

EL DIA QUE LA PELOTA FUE UNA TIRANA

   
Alfredo Merlo


El 2 de julio se cumplen 17 años de la muerte de Andrés Escobar, el futbolista colombiano que pagó caro haber convertido un gol en contra jugando para su país en el Mundial 1994, y fue asesinado de seis balazos. Todo el fútbol se rendirá en su homenaje, todo un país reclamará porque la justicia se retrotraiga y deje trunca la prisión domiciliaria que les concedió a sus asesinos en 2005.


Los hilos que entretejen el éxito suelen ser muy delgados, tan sensibles que una mala tarde puede postrar a un protagonista, de un sacudón y sin avisos previos, a la hoguera de la crítica desmesurada. Ese, el enjuiciamiento desmedido y fanatizado, hubiese sido para el futbolista de la Selección colombiana Andrés Escobar un camino saludable, una salida benigna. Pero el destino, tan odioso en algunos casos, ya tenia montado otro escenario. Hasta la tarde del 22 de junio de 1994, Escobar era conocido y ponderado como uno de los grandes valores del fútbol colombiano: desde hacia 6 años era una de las figuras no sólo del Atlético Nacional de Medellín sino también de la selección cafetera, para la que había marcado el único gol que este país anotó en el mítico estadio Wembley, en el empate 1 a 1 frente a Inglaterra en marzo de 1988. Pero su historia se deformó aquel día en que Estados Unidos y Colombia se enfrentaron por la segunda fecha del grupo 1 de la Copa del Mundo, en el Rose Bowl de Los Angeles. Los sudamericanos necesitaban la victoria para llegar  a la última jornada con chances de clasificar a la siguiente ronda, pero fueron derrotados 2 a 1 por el anfitrión del torneo que se puso en ventaja gracias a un gol en contra del propio Escobar. El equipo que dirigía Francisco Maturana, aunque se impuso ante Suiza 2 a 0 en su última presentación, se despidió del Mundial con la cabeza gacha y con el título de fracaso debajo del brazo.

El 29 de junio, Escobar, noble y recto como lo reputaban todos sus allegados, no hizo caso a las indicaciones de los dirigentes colombianos y decidió regresar a su país antes de tiempo. “Vino a dar la cara”, contó su madre años más tarde. Tres días después de su regreso salió con amigos a celebrar la concreción de un plan para instalar escuelas de fútbol con su nombre en la ciudad de Medellín, proyecto del cual también formarían parte su hermano Santiago, su padre Darío y su amigo Juan Jairo Galeano.  En la disco Padua sufrió las cargadas de los hermanos Pedro David y Juan Santiago Gallón Henao, relacionados con el paramilitarismo y los cárteles de narcotráfico, quienes le endilgaron haber sido el responsable de la eliminación de Colombia.  Al separarse de sus amigos  se reencontró con los Gallón en el estacionamiento de la disco, volvió a ser víctima de sus insultos y, harto de los agravios, exigió respeto e intentó esgrimir explicaciones para atemperar el estado de sus detractores. El chofer y guardaespaldas de los hermanos, Humberto Muñoz Castro, sin responder las palabras del futbolista, desenfundó un revolver calibre 38 y le disparó 6 balazos a quemarropa: murió en la ambulancia, camino al hospital. La hipótesis de que sus asesinos pertenecían a una red de apuestas clandestinas nunca fue comprobada, aunque la opinión pública siempre tomó por cierto este móvil.

A diecisiete años de su muerte, Escobar sigue vigente: murió la persona, el espíritu no. Esta sentencia, lejos de ser algún lugar común sensiblero y ocasional, representa la fuerza de su familia que un mes después de su asesinato comunico el lanzamiento del Programa Andrés Escobar, aquel proyecto que el destino no quiso que Andrés llegara a concretar y que hoy nuclea a miles de jóvenes carentes de recursos de Medellín.

Imposibilitados de viajar hasta su ciudad para rendirle homenaje en la tumba donde descansan sus restos, visitada diariamente por miles de fanáticos de Atlético Nacional, este es nuestro pequeño homenaje, nuestra flor en el recuerdo de un hombre que murió por jugar a la pelota, y nuestro sencillo acople al reclamo general de todo un país que pide porque sus asesinos vuelvan al lugar que les pertenece: la prisión.

El 2 de
  1. L

jueves, 16 de junio de 2011

“A LOS 17 AÑOS TENIA UN DISCO SONANDO EN LA RADIO Y VIDEOS EN LA TELE, PERO ME FUI A VIVIR SOLA A UNA ISLA"

Julio Marín Acevedo

María Fernanda Sáenz, o “Maf”, como se la conoce artísticamente, es una chica costarricense que hace música desde que tiene uso de razón. Tuvo una precoz irrupción en el mundo de la música: A sus 17 años ya tenía un disco grabado al que llamó “Viaje cósmico” y hace 20 días sacó su segundo álbum titulado “Ante el umbral del tiempo”.

UNA MUSICA DISTINTA Y UNA VIDA SIMILAR

Alfredo Merlo

Existen palabras que no requieren de otras para apoyar un argumento, encierran ideas por sí solas. Destino es uno de estos términos capaces de validar una explicación de manera independiente. La vida de María Fernanda Sáenz, lo que equivale a decir su amor por la música, representa un caso de este tipo en los que a falta de bases racionales es conveniente imputarle ciertos hechos a fuerzas superiores. "Cuando estaba en el vientre de mi madre, ella ponía un grabador con música y lo acercaba a su panza para que yo escuchara", rememora.  Pero la aparente magia de ese episodio se opacaría, y ese recuerdo no sería más que una simple anécdota, si después aquella nonata, en su vida propiamente dicha, no apoyara con hechos todo su significado. "Nunca conocí un amor tan puro como la música. Desde niña, cuando comencé con el tambor hasta mi presente, que lo hago todo por la música, por aprender, por crecer con mis canciones", asevera con la mirada fija y profunda como sus convicciones, y cierra ese círculo que abona la teoría de que la vida de las personas no se rige por casualidades. "Fuerza mística", prefiere aducir.

NUEVE MESES SOLA EN UNA ISLA EN BUSCA DE SU MUSA PERDIDA

Lucas Russo

María Fernanda Sáenz con tan solo 17 años de edad peleada con el mundo y
cansada de las exigencias de  su “Viaje Cósmico” se recluyó
sola en una pequeña isla del pacífico sur de Costa Rica enfrentada a Playa Cacao, un lugar completamente alejado de su familia y de sus amigos, los únicos que sabían de su destino. Estuvo allí nueve meses sólo con su guitarra, la que necesitaba para reencontrarse con su musa y la pasión por la música para poder componer sus propias canciones y no repetir la mala experiencia de su primer CD.

EL REGGAE Y SU INFLUENCIA

Escribe: Pablo Pilanski.
“Mi música lucha contra el sistema que enseña a vivir y morir. Sólo tengo una ambición: ver a la humanidad toda junta: negros, blancos, todo el mundo viviendo juntos”.  Esta frase pertenece a Bob Marley, el prócer del reggae, un estilo que nació del rocksteady en Jamaica, como un blues combinado con el rock, el jazz y el ska. Gran referente del movimiento Rastafari, sigue recorriendo todo el planeta a treinta años de su muerte y dejando su legado.